El proyecto

La Barana es un espacio de apoyo mutuo entre persones inquilinas que pone a su alcance una serie de instrumentos para mejorar su estabilidad habitacional.

Ayudará a los y las inquilinas a defender sus derechos, mantener sus viviendas y reivindicar las demandas colectivas.

El derecho a la vivienda, creado desde abajo y entre todas, nos sirve de inspiración para construir maneras inclusivas, igualitarias y sostenibles de habitar la cuidad; en la línea de los Objectivos de Desarrollo Sostenible: Reducción de las desigualdades (ODS 10); Ciudades y comunidades sostenibles (ODS 11); y Acción por el clima (ODS 13).

La Barana todavía es un proyecto piloto. Su creación se formalizará al llegar a un número de socias suficiente para garantizar su autonomía y viabilidad

Si te interesa formar parte, infórmate AQUÍ

Estructura

La Barana tomará la forma jurídica de asociación. La participación es el principal mecanismo rector y con ella se buscarán soluciones conjuntamente ante las problemáticas del alquiler.

La asamblea general es el órgano deliberativo central. Fomenta la creación de grupos de apoyo locales, la organización de encuentros y diferentes acciones orientadas a debatir y diseñar colectivamente las líneas de actuación.

Esta estructura participativa se interrelaciona con el organigrama de profesionales encargados de hacer funcionar los instrumentos ofrecidos a las personas socias.

financiación

El objectivo de La Barana es ser un espacio autónomo y sostenible por sí mismo.

Se nutre principalmente de las cuotas aportadas por las personas socias. Puedes consultar las diferentes maneras de participar AQUÍ

El apoyo económico de la Administración Pública es interesante para poder integrar en la iniciativa a personas con mayor vulnerabilidad que quizá no puedan pagar la cuota.

Del mismo modo, para el mantenimiento del Fondo de Cobertura se requiere de la participación de personas o entidades que quieran hacer una inversión ética en La Barana. Así se podrá ofrecer coberturas que, en momentos de dificultad económica, puedan evitar desahucios.

instrumentos de apoyo

  • Fondo de cobertura anti-impagos. Cobertura de dos mensualidades a las personas socias, en casos de pérdida sobrevenida de ingresos.
  • Asesoría jurídica. Asesoría en cuestiones relacionadas con el alquiler.
  • Mediación en conflictos entre personas inquilinas y propietarias.
  • Monitorización y estudio de la situación del alquiler en la ciudad.
  • Creación de discurso y reivindicación para la defensa pública de los intereses de las personas inquilinas.
  • Configuración de una red de apoyo mutuo entre las personas inquilinas asociadas.

ventajas

para las inquilinas

  • La cobertura anti-impago puede evitar una acción judicial de desahucio. Aumenta las garantías de pago para acceder a una nueva vivienda en alquiler.
  • Con la asesoría jurídica se resuelven dudas para poder evitar errores y abusos. Se fomenta una relación más igualitaria.
  • La mediación permite acercar a las partes en conflicto y encontrar soluciones.
  • La generación de estudios propios nos da una visión fidedigna de las problemáticas del alquiler. Establece un marco justificado de las reivindicaciones.
  • La creación de discurso público en defensa de los intereses de las personas inquilinas sirve como punto de negociación con agentes políticos e immobiliarios, a quien presionar para conseguir una situación de alquiler mas justa.
  • La red de apoyo mutuo establece una comunicación directa, de defensa, empatía y solidaridad entre personas con problemáticas similares. Permite encontrar soluciones colectivas a problemas colectivos.

para las propietarias

  • La cobertura anti-impagos permite tener una mayor garantía de pago cuando se contrata con personas inquilinas socias de La Barana.
  • El servicio de mediación abre una vía de resolución amistosa de conflictos con las personas inquilinas.
  • La Barana mejora la confianza propietaria-inquilina y fomenta un mercado de alquiler más justo.

para las administraciones
públicas y la sociedad

  • La Barana es un instrumento autónomo, ágil y eficaz ante los desahucios. Permite un ahorro importante en el gasto público dedicado a emergencia residencial.
  • A medio plazo, implica una disminución de políticas sociales asistencialistas. Significa dar cabida a políticas empoderadoras y participativas en nuestro territorio.
  • A largo plazo, impulsa un cambio de paradigma hacia un régimen de alquiler (que representa un 30% de la población urbana) más seguro, digno y accesible.